Madera: Bambú

Madera de bambu para tu hogar

Bambú, esa materia prima desconocida

La madera de bambu conquista cada vez más terreno en el mercado gracias a sus preciadas cualidades y características. Habrá a quienes les sorprenda descubrir que de esa planta originaria de Asia se obtenga madera pese a no tratarse de un árbol. Sin embargo, la produce y es además una madera más sostenible que la convencional.

Pero, ¿cómo se consigue? Los especialistas responden que, una vez talada, sólo hay que retirar la capa externa de color verde y cortar su tallo de forma longitudinal para que pueda estirarse dando lugar a pequeñas tiras. Tras llevar a cabo su secado, estas tiras se unen para dar lugar a otras de mayor tamaño. A partir de ese momento, las posibilidades de utilización son innumerables.

Una planta de rápido crecimiento

Perteneciente a las gramíneas, el bambú forma parte de una de las familias botánicas más extensas e importantes de todo el planeta. Así lo aseguran los expertos en botánica, quienes destacan ante todo su rápido crecimiento. Y no es de extrañar, ya que puede superar fácilmente la treintena de metros en apenas un mes o, lo que es lo mismo, un metro por día, alrededor de cinco centímetros la hora… Algo impensable en otras especies de la naturaleza que requieren de meses y años para alcanzar la misma altura.

El bambú, de nombre oficial Bambusoideae, cuenta con plantas herbáceas y otras de tipo leñoso. Su presencia se extiende por todos los continentes, salvo el europeo.

Unido a su rápido crecimiento, hay que resaltar otro factor importante del bambú: la producción de oxígeno y el freno al CO2. Su plantación contribuye a favorecer la economía local de aquellas poblaciones en las que se cultiva.

Duro, resistente y económico

Mención aparte merecen las características que hacen de la madera del bambú una opción especialmente interesante para su utilización en decoración y arquitectura. Estas son algunas de las más importantes:

1. Su versatilidad

Puede emplearse en la fabricación de multitud de objetos. Desde el suelo de tarima de una vivienda a los muebles que se repartan por ella, pasando por vajillas completas, andamios…

2. Su dureza

Aunque muchas personas lo desconozcan, el bambú es más resistente que árboles como el roble, el pino y el abeto, utilizados de manera habitual en la fabricación de los elementos decorativos más destacados.

3. Su resistencia

Sobre todo, a la humedad. Es mucho mayor que las maderas utilizadas de forma convencional.

4. Su estabilidad

Ni el paso del tiempo ni otros condicionantes causan mella en el bambú, que mantiene su forma inicial sin llegar a deformarse.

5. Su estética

A diferencia de la de los árboles, su madera carece de esas señas de identidad que se aprecian a simple vista, como los anillos o las alburas. Su acabado no siempre se logra con otras maderas.

6. Su color

Es una madera de tono muy claro, similar al blanco. Sin embargo, es cierto que puede adquirir otras tonalidades dependiendo del proceso al que sea sometida. También puede pintarse para lograr un acabado concreto.

7. Su coste

Es muy económica como consecuencia directa de su rápido crecimiento, frente a los años que precisan los árboles utilizados de forma tradicional en la confección de elementos decorativos.

Mil y una utilidades

La madera de bambú encuentra infinidad de utilidades en distintos ámbitos, dotándose de especial protagonismo en el mundo de la construcción, la arquitectura y el diseño de interiores. En algunos países del lejano oriente utilizan esta planta incluso para la fabricación de andamios de gran altura y puentes sobre los que circulan vehículos, lo que ofrece una idea de su resistencia y estabilidad.

En la actualidad, esta materia prima gana terreno en el ámbito de la decoración a través de la elaboración de puertas y ventanas, así como suelos de tarima o parqué y utensilios que se emplean habitualmente en cualquier hogar. Se está popularizando de forma rápida en occidente, donde ya se comercializan también muebles y chapados para revestimientos de paredes y otras superficies.

A pesar de que los primeros muebles confeccionados en bambú se destinaban a terrazas, con el paso de los años han ido modificando su diseño e imagen final y haciéndose presentes en otras estancias de cualquier hogar. Desde el cuarto de baño a la cocina, pasando por el dormitorio y el resto de zonas. Su durabilidad y calidad representan el mejor aval a la hora de hacerse con ellos.

Muebles de lavabo, estanterías, cabeceros de cama… nada encuentra coto al universo de bambú que se está popularizando hoy por hoy. Aquellos que ya han optado por ellos no obvian sus ventajas. Aseguran que son más ligeros y económicos, que su apariencia es más moderna que otros más vendidos hasta ahora y que pueden utilizarse tanto en el interior de casa como en su exterior.

Un abanico de tonos

Aunque como hemos mencionado ya, la madera de bambú presenta un color muy claro, cercano al blanco, su acabado final puede dar lugar a toda una gama de tonalidades. Todo dependerá del proceso de secado y de otros tratamientos a los que sea sometida.

De este modo, es fácil contemplar una paleta que va del color más natural, parecido al pino, al más similar a un marrón oscuro o caoba.

Esta variación permitirá a los expertos en decoración de interiores utilizar dicha planta para cualquier proyecto que pretendan llevar a cabo. El resultado será, en cualquier caso, un éxito.

Una alternativa en auge

Apostar por muebles y otros muchos elementos de decoración fabricados en madera de bambu se revela como una alternativa cada vez más atractiva. Incorporar esta materia prima milenaria a la decoración del hogar contribuirá a dotarlo de un aire renovado al mismo tiempo que este gesto se traduce en cuidado y respeto al medio ambiente.

En Oriente es, desde hace mucho tiempo, habitual construir viviendas y templos con un material que ahora sorprende a una gran parte de la población occidental. Sin embargo, no tardará mucho en que este material se asiente como uno de los más habituales en el área de la decoración.