Madera: Cedro

Ventanas de madera de cedro: maneras de combinarlas

La funcionalidad y el estilo en una casa son igualmente importantes. Por eso, elegir correctamente elementos estructurales como ventanas y puertas es crucial para conseguir una casa bien aislada que ofrezca un ahorro energético y un hogar cómodo a gusto de quien lo habite. Para ello, las ventanas de madera de cedro son una opción que combina perfectamente ambas facetas. Por una parte, las ventajas de las ventanas de madera y todo lo que estas suponen para un hogar más confortable; y por otro, un estilo clásico que combina perfectamente en espacios grandes y pequeños y supone un toque de calidez al hogar.

El mejor estilo para las ventanas de madera de cedro

Para comenzar, va a tratarse la madera de cedro y los usos más comunes actualmente que se han convertido en tendencia durante estos últimos años.

La decoración de interiores tiene cada día mayor importancia, ya que estar en una casa cómoda es sinónimo de escoger la decoración que mejor se adapte a cada uno y a sus gustos y exigencias. Por este motivo, el interiorismo llega a ocuparse no solo del interior de la casa, también del exterior y, por supuesto, de elementos que lo acompañan como la elección de las ventanas y puertas, e incluso del recubrimiento de la fachada.

En este sentido, elegir una ventana de madera adecuada para cada estilo se basa en el equilibrio; por ello, dependiendo lo que cada persona busque optará por una madera más clara o más oscura, por unos ventanales más grandes, por ventanas correderas…

En el caso del cedro hay que destacar que puede tener acabados más claros, de un tono marrón cálido y suave, o bien acabados en madera más oscura, en este caso de un tono más intenso que surca la gama de los granates y los marrones oscuros y cereza.

Los estilos que mejor admiten esta madera, aunque puede combinarse con cualquiera, son dos: el clásico renovado y el navy. A continuación se describen las características de cada uno y cómo estas ventanas de cedro se adaptan a ellos.

Estilo clásico renovado, unión de elegancia y sobriedad

Este diseño de interiores, como su propio nombre indica, tiene elementos básicos de la decoración clásica pero traídos a la actualidad con un toque modernizado. Para poder conseguir este estilo, que rebosa elegancia y sobriedad y que es perfecto para grandes espacios y casas amplias, hay que tener en cuenta los siguientes detalles.

En primer lugar, que habrá que tener siempre en mente el equilibrio. Si los elementos decorativos de la casa no se equilibran correctamente, puede llegarse a una saturación o, por el contrario, a no conseguir el look completo que se busca para el espacio o la casa.

En cuanto a detalles generales del hogar, tendrá que haber una gama cromática en la que predominen los grises y los cremas, acompañados de verdes oscuros y suaves, poco intensos, amarillos en la misma línea y, por supuesto, beiges. Tanto para las paredes como para el mobiliario, este juego cromático será el más acertado, incluyendo el blanco como color imprescindible para aportarle un toque más moderno al juego clásico tradicional. Por ejemplo, en un gran salón de paredes grises con moldura blanca es factible incluir un sofá blanco a juego con unos sillones en beige y crema o bien apostar por un toque de color con el amarillo.

En cuanto a la madera, es crucial escogerla adecuadamente. En el mobiliario suele destacar una madera más sobria con colores más oscuros, pero debe contrarrestarse para que no quede eliminada la claridad de la estancia. Por ello, una madera trabajada y lacada clara como el roble blanco o el roble europeo sería lo ideal en este caso.

En este diseño, las ventanas jugarán un papel muy importante. Si bien las cortinas pueden ser telas más gruesas en un estilo más tradicional, en este es posible puede jugar con elementos y tejidos más livianos junto con estampados llamativos o clásicos. Sin embargo, la clave estará en dejar protagonismo a las ventanas. Una ventana de madera de cedro aportará el toque ideal a este estilo de hogar. La madera es un elemento muy valorado y muy clásico, y el cedro, si bien puede variar en sus tonalidades, escogido en tonos oscuros combinará y destacará perfectamente en una pared clásica clara.

Así, por ejemplo, en una pared beige, crema o gris clara el cedro tendrá un papel protagonista para equilibrar toda la estancia. Unido a un mobiliario blanco, beige y en madera de cedro u otra que sea más oscura, para ciertos muebles el equilibrio está asegurado.

El diseño navy, un toque marinero al hogar

Otra tendencia para este año es el estilo navy, una decoración de interiores que tiene como tema principal el mar y todos los elementos marítimos que resulten imaginables. Es una preciosa manera de decorar y que transmite armonía y tranquilidad; por eso, en muchas ocasiones se elige para decorar una vivienda de vacaciones en zona de playa.

Las claves para este estilo son pocas, de manera que cada persona pueda crear su hogar al estilo marítimo que más le guste. Los colores que priman son el azul y el blanco, los detalles relacionados con el mar son los protagonistas y la madera también se comporta como un factor importante. En este caso, para que combine bien con el azul, un color frío, la madera debe escogerse en tonos más grisáceos que en otros estilos, en especial para los muebles.

Una habitación dormitorio de este estilo estaría constituida, por ejemplo, por una cama de matrimonio con una colcha blanca y azul marino a rayas, un cabecero gris y unas mesitas de noche en blanco con detalles en azul, e incluso podrían añadirse unas lámparas o unos cuadros con detalles marinos. Para acabar, un armario en madera clara y una cómoda en azules y madera de roble o cedro más oscura que recuerde a una embarcación del siglo anterior y traiga reminiscencias de la vida marítima.

En este caso, aunque las ventanas de madera son idóneas, en muchas ocasiones se ven en blanco ya que aportan uniformidad si se escoge una pared blanca y no hay interrupción, dejando todo el protagonismo a la estancia y sus muebles.

Sin embargo, para aportar más calidez a estos hogares, una ventana de cedro puede ser perfecta, siempre escogida en tonos oscuros. Por ejemplo, en lugar de optar por una pared blanca puede escogerse el azul marino o el azul oxford con elementos decorativos de cuadros, láminas y detalles de pared en blanco con temática de mar. En este escenario, una ventana de madera en cedro es perfecta para crear un ambiente navy que sea capaz de transportar a los inquilinos de la casa al océano como si estuviesen en un gran buque.

Al elegir la madera de cedro es posible optar por combinarla también con colores claros como el blanco. Pero, desde luego, lo que aporta es un toque de calidez que, en ocasiones, puede faltar en este diseño tan dominado por los colores fríos. Así, una casa, ya sea de vacaciones o vivienda habitual, estará en perfecto equilibrio.

El porqué de las ventanas de madera

Visto el diseño de interiores y vistos los estilos más adecuados para emplear las ventanas de cedro, hay que destacar algunas de las ventajas de tener ventanas de madera en casa.

La primera ventaja y, tal vez, la más importante es que aumentan el aislamiento, tanto térmico como acústico, de toda la vivienda. Eso se traduce en un ahorro energético enorme y una gran aportación para el medio ambiente. Este elemento es imprescindible, no solo en las zonas frías para que la casa esté caliente en invierno, sino también en zonas de calor para el verano; de esta manera no se transmitirá calor al interior de la casa.

Continuando con los beneficios, debe apuntarse la alta resistencia de este material. La madera no se oxida y puede durar años en una ventana. Además, cuando te canses de ella y quieras retirarla, es 100 % reciclable, por lo que su vida útil es enormemente larga. En relación con esto hay que llamar la atención sobre la dureza y resistencia de este material. Con él se consigue que la ventana pueda soportar mayor peso, lo cual quiere decir que puede optarse por un cristal más grueso o por un cristal doble para la ventana. Así se logra aumentar la seguridad de manera exponencial, ya que tendrá menos peligro de rotura.

Por último, es preciso traer a colación que este material es muy sencillo de mantener, no suponiendo un gran esfuerzo hacerlo. Es más, con los tratamientos que se pueden dar a la madera, esta aumenta sus ventajas y su durabilidad.

Las ventanas de madera de cedro representan una mezcla perfecta de funcionalidad, por todos los beneficios que traen las ventanas de madera: aislamiento térmico y acústico, resistencia y durabilidad. Unidas a una madera elegante que acompaña a la perfección a una decoración clásica pero moderna que quiera combinar las mejores calidades con un estilo impecable.