madera de cipres

La madera de cipres y el por qué de su protagonismo

Cuando se adquieren muebles o se encargan puertas o ventanas, a veces surge la necesidad de elegir entre distintas maderas. Pero, ¿se sabe cuál es cada una y qué características tienen? La respuesta es que, generalmente, no se sabe con exactitud. Se elige por belleza y por cualidades sin entrar en más detalles, cuando no todas las maderas son iguales. En este caso, se expone cómo es la madera de cipres.

Se trata de una madera que destaca por lo que se conoce como su grano fino y compacto. También por su color marrón, en este caso un tanto rojizo. Sin embargo, es su olor fuerte y persistente una de sus características esenciales, junto con la presencia de numerosos nudos.

La madera de cipres, la madera imputrescible e inatacable

Si algo caracteriza a los diferentes tipos de maderas es el color. Es por este aspecto por el que sabemos distinguir los diferentes tipos. En este caso, y técnicamente hablando, debemos saber que el color de lo que se conoce en el mundo de la madera como albura es amarillo claro. Con un duramen rosado o marrón, se considera una de las maderas más resistentes porque es imputrescible e inatacable. Dos aspectos muy característicos de esta madera y muy positivos, cuando no puede ser atacada por hongos e insectos.

Precisamente son esas dos características las razones fundamentales por las que esta madera es tan usada en carpintería tanto interior como exterior. También es frecuente el uso de esta madera para revestimientos decorativos de todo tipo y para construcciones navales. Un uso, este último, que se remonta a tiempos inmemoriales.

Alta calidad, atractiva gama de tonalidades, duradera, resistente y semidura son las características fundamentales de esta madera propia de las zonas con climas templados y cálidos. Un árbol muy conocido por su uso ornamental que además cuenta con varias especies. Especies, todas, con características particulares.

El ciprés Monterrey

Propio de la zona de California, en la actualidad se cultiva tanto en EEUU como en Europa. En el caso de esta especie, se obtiene una madera de color claro. Es la especie más usada como árbol ornamental por su resistencia y en carpintería, por su parte, es muy usado para hacer armazones.

El ciprés Mediterráneo

Se trata de la especie propia del Mediterráneo. Una especie muy longeva que puede llegar a vivir 1 000 años. La madera de esta especie es de color pardo claro. Nudosa, resistente y ligera, se usa mucho en la ebanistería fina, la carpintería, la construcción y para la escultura. Precisamente por su enorme resistencia, incluida a la humedad, es una de las más usadas para trabajos que puedan ser expuestos al agua o a las llamas, como en la industria naval. Otro de los usos comunes de esta especie es para la construcción de guitarras. De hecho es la más habitual en los instrumentos flamencos.

El ciprés de México

Es, de todas las especies de cipreses, la que cuenta con la madera más ligera. Crece a la sombra y en este caso es muy resistente, además de a la humedad y otras adversidades, a las bajas temperaturas. En México, en particular, y en el mundo en general, la madera de este tipo de ciprés es usada para la ebanistería fina.

El ciprés de Leyland

Es una especie muy habitual en el uso en la carpintería en general por que las plantaciones de este tipo de ciprés es muy abundante en Europa especialmente. Es rentable; de madera semidura. Resistente a la humedad y firme frente a los insectos y los hongos. Respecto a sus usos es habitual esta madera en el mobiliario, las carpinterías tanto exterior como interior, para leña, para postes y vallados, para hacer embarcaciones y para la fabricación de guitarras.

El ciprés o una de las maderas con más historia

Los usos y las ventajas de esta madera se remontan a la época clásica. El elegante porte denominado como columnar ya fue usado en la antigüedad. No obstante, el uso por aquel entonces no se limitó a la ornamentación, sino que se tiene constancia del uso por parte de Alejandro Magno del ciprés de Chipre para la construcción de su flota. Es tal su fama que incluso en la Biblia ya es mencionada esta madera, cuando su uso está indicado en la construcción del arca de Noé.

Relacionado con la muerte en la época clásica y, concretamente, en la cultura griega, este árbol tiene una gran simbología para otras muchas culturas. Usada para la construcción de las puertas de Constantinopla o de la basílica de San Pedro su fama es innegable. Árbol sagrado también para numerosos pueblos siempre bajo el pretexto de su longevidad y su resistencia.

Así, en la China antigua se tiene constancia del consumo de las semillas del ciprés, y la relación de este árbol con la longevidad. Incluso existen textos que atestiguan de la creencia de que untando la resina de ciprés en los talones esta te hacía andar sobre las aguas. Un ejemplo más de la relación entre este tipo de madera y lo divino. Una relación que tuvieron los griegos, los romanos, los chinos, pero también, en Japón, donde es una de las maderas más usadas.

Su uso es frecuente en la construcción de templos, para la elaboración de instrumentos sagrados, cuando de nuevo se resaltan la dos características principales que han acompañado a esta madera desde el principio de sus usos: la incorruptibilidad y de pureza.

Cupressus es el nombre latino del este árbol y de esta madera de ciprés. Un origen que, según algunos expertos, proviene de Cyprus o Chipre: lugar de donde es originario y donde, a día de hoy, crece silvestre. Un origen para un árbol y para una madera noble de nacimiento y por sus propias características. Un árbol terrenal y sagrado y, a fin de cuentas, una madera, la madera de cipres, muy recomendable a sabiendas de todas sus propiedades, más allá de su inconmensurable valor estético y sus múltiples aplicaciones en diversos sectores.