Ventanas de madera con rejas

Ventanas de madera con rejas

Para muchas viviendas, la instalación de ventanas de madera con rejas es una gran opción. Las rejas son un elemento añadido que proporciona una seguridad extra al hogar. Son especialmente útiles en entornos determinados, tales como núcleos rurales, casas unifamiliares o pisos de poca altura, como pueden ser bajos, entresuelos o primeras plantas, tanto en las ventanas exteriores como en las interiores orientadas a patios de luces.

Tal como acaba de comentarse, la seguridad es la principal ventaja de estas instalaciones. Su fabricación se realiza usualmente en hierro o materiales de similares propiedades. Por este motivo, ofrecen una grandísima resistencia ante ataques externos violentos. De ese modo es relativamente fácil poder romper los cristales, pero las rejas permanecerán prácticamente intactas e impedirán el acceso a la vivienda. La única opción posible para los ladrones sería romper directamente o bien la pared o bien la propia reja, algo tremendamente complicado y mucho más notorio y ruidoso.

Aunque la protección frente a ladrones o intrusos es la principal, el beneficio se hace extensible a cualquier otro incidente posible. Entre los más comunes en este aspecto pueden destacar el simple vandalismo y los accidentes de mayor o menor impacto debido a la situación de la vivienda. Asimismo, protegen a la propia ventana que, elaborada en madera, es de gran belleza pero puede sufrir desperfectos con cierta facilidad.

En relación con lo expuesto, las propias características de las rejas facilitan que su vida útil sea prácticamente eterna. Un sencillo y rápido mantenimiento, que no requiere mucho más esfuerzo que el de la propia limpieza, es suficiente para que estas estructuras conserven su eficacia. Las propiedades de los materiales que se utilizan en su construcción les confieren una gran durabilidad y una resistencia casi total a las inclemencias meteorológicas.

El mantenimiento solo tendrá que realizarse de manera más concienzuda cuando el paso del tiempo o los agentes climáticos hagan más efecto del habitual en las rejas. En esos casos, habrá que restaurar la pintura exterior o, si fuera necesario por no haber actuado con anterioridad, tratar el metal que se hubiera oxidado por ausencia de la pintura. Lo más conveniente para evitar este tipo de problemas es aplicar un barniz antioxidante.

Opciones totalmente estéticas y de calidad para estas ventanas de madera

Aunque muchas veces suelen existir reparos a instalar rejas por ser poco estéticas, en los últimos años esta tendencia se ha revertido por completo. La tecnología en la construcción de estas instalaciones ha avanzado sustancialmente, con lo que es posible contar con rejas construidas en multitud de formas, con muy diferentes y bonitos acabados y de total seguridad y garantía.

El lacado al horno con el que se bañan permite personalizar totalmente el color, adaptándose a los posibles requisitos en función del tipo de fachada y del acabado de esta. Se trata del aspecto más visible al respecto pero no el único, pues los diseños también pueden ser tremendamente variados. Estos se alejan ya de las tradicionales barras cilíndricas, cúbicas o planas, en tonos negros y poco o nada estéticas, y confieren una imagen más fácil de integrar.

Estilos para todos los gustos

Tal y como exponíamos con anterioridad, hay un amplio abanico de opciones entre las que puede elegirse a la hora de instalar las ventanas de madera con rejas. La más clásica, y una que fácilmente viene a la mente, es la de las ventanas enmarcadas en madera en una pared de patio blanca con unas rejascilíndricas rectas, en gris oscuro o negro, horizontales y verticales. Es algo muy característico del sur de España.

En tonos similares y oscuros también destaca la posibilidad de decantarse por un estilo más barroco. En este, las barras, también cilíndricas por norma general, forman curvas y se entrelazan en la parte superior. Además, en la zona media, donde la separación es mayor, se incluye algún pequeño perfil para dar mayor sensación de relleno.

Con este acabado puede irse a una de las principales estancias de la casa: la cocina. Esta acepta muy bien un diseño más industrial, recto y sobrio, que conjuga a las mil maravillas con el mobiliario habitual de ellas, generalmente grises, blancos y similares.

Continuando con la misma gama cromática, existe también un modelo que se caracteriza, en líneas rectas, por la irregularidad. Formando una estructura similar a la de un laberinto, se crea un diseño irregular, pero atractivo, que confiere a la estancia de la vivienda en que se sitúa un atrevido aire moderno.

Igualmente, otra opción curiosa consiste en combinar el color de la reja con el de la propia ventana. Siguiendo esta línea da un resultado espectacular la mezcla del blanco, en la carpintería interior, con el negro en la protección exterior.

Otros materiales y estilos para las rejas

Saliendo de las gamas más oscuras existen muchas opciones entre las que decantarse. Con un estilo muy romántico y acogedor pueden mencionarse las rejas lacadas y terminadas en colores blancos, que resultan aún más atractivas cuando, especialmente en la parte superior, los diseños se curvan. Son especialmente vistosas en viviendas unifamiliares y su resultado es simplemente espectacular en conjunción con unas cortinas de tonalidades claras.

Es conveniente tener en cuenta que, en determinados lugares de la casa como el baño, conviene exigir a las rejas que, además de proteger la ventana en sí y en general el acceso a la misma, aporten privacidad. Sin embargo, no se pretende ganar en ella a costa de perder luz o vistas desde el interior. Esto puede conseguirse en buena medida con un tipo de instalación que tenga unas barras planas que formen pequeñas figuras, tales como hexágonos en un perfil más simple o círculos y flores en uno más compacto. De medidas muy inferiores a las habituales, estas figuras formarán una especie de mosaico que restará mucha visibilidad desde el exterior, pero permitirá el paso de la luz casi por completo.

Un entramado similar se puede conseguir con el entrecruzado de barras planas en diagonal. El resultado es la creación de agujeros aún más reducidos que los del caso explicado en el párrafo anterior, con lo que aumenta la sensación de protección frente a las miradas del exterior.

La madera puede ir más allá de la ventana

Si bien es cierto que la mayoría de las rejas cuenta con el hierro y materiales análogos como principales componentes, puede optarse también por una alternativa estéticamente de gran belleza, que consiste en instalarlas también en madera, igual que la ventana. Confieren además una calidez extra, por ser un material mucho menos frío que los citados.

Puede darse un aire rústico a la vivienda optando, dentro de este tipo, por instalar una celosía que se caracterizará, por lo general, por ser de mayor grosor que las metálicas para conseguir así que el efecto de protección y seguridad de la vivienda sea el deseado.

En madera existe también una opción muy destacada por lo innovador de la misma. Esta se basa en el arte cinético, que es una técnica que explora y consigue diferentes efectos visuales en función del posicionamiento de las distintas piezas que la componen. Son unas líneas decorativas y casi hipnóticas, que gracias a ello dan una sensación de mayor libertad sin restar un solo ápice de seguridad.

Este material es también muy apropiado para ventanales amplios, que abarcan desde el suelo hasta cerca del techo. Permite la entrada de muchísima luz y, al colocarse en estos espacios, generalmente puede también abrirse la propia reja bien hacia abajo o bien hacia arriba, especialmente si cuenta con una terraza contigua.

Por último, hay algunos tipos de reja más tradicionales y que, sin ser tan decorativos, cumplen la principal función de dar protección y seguridad. Las más habituales en ese campo son las rejas extensibles. Si bien es más frecuente verlas en locales de negocio y comercios, pueden adaptarse a cualquier vivienda. Se componen de una o dos hojas dependiendo del tamaño, en forma de tijeras y con apertura extensible y abatible. Su instalación es muy sencilla y cuentan con cerradura de seguridad.

Para espacios interiores, tales como los ventanales citados o zonas amplias con acceso al exterior directo, puede ser conveniente también la instalación de sistemas de seguridad por la parte interna, sobre todo si en la vivienda habitan menores de edad, por lo que conviene extremar todas las precauciones.

Aunque en estos casos no es tan importante el aspecto decorativo, igual que para las exteriores existen opciones para integrarlas del modo más atractivo posible. No requieren obras para su colocación y habitualmente van ancladas a la ventana mediante presión o atornilladas, poniéndolas o quitándolas según sea o no necesario.

En líneas generales, estas son las principales soluciones que existen en lo relativo al mercado de las ventanas de madera con rejas, un tipo de instalación que aúna a partes iguales servicio, seguridad y belleza, confiriendo a una vivienda un aspecto más señorial y protegiendo el hogar de cualquier tipo de incidente que pueda afectar a su seguridad y poner en riesgo a los inquilinos.