ventanas de madera guillotina

Qué ventajas reportan las ventanas de madera guillotina

Las ventanas de madera guillotina dejaron de utilizarse hace mucho tiempo y, durante años, cayeron en desuso. Sin embargo, la moda de imitar las construcciones en madera norteamericanas han devuelto una segunda vida a este tipo de ventanales.

Qué son las ventanas de guillotina

Este tipo de ventanas no es muy empleado en la zona sur de Europa y, sin embargo, puede convertirse en una estupenda opción en ciertas ocasiones. Pero, ¿cómo son estas ventanas de madera?

Hablamos de una ventana corredera cuya apertura es vertical. Es decir, se abre desde abajo hacia arriba. El hueco de la ventana queda dividido en dos mitades, uno abierto y el segundo, sobre nuestras cabezas, conteniendo las dos hojas del ventanal.

Las hojas se deslizan a través de unas guías que se encuentran instaladas en los laterales del marco de la cristalera. La hoja de abajo se corre suavemente hacia arriba, de una manera completamente segura. Gracias a un mecanismo incorporado, se puede fijar la ventana en cualquier tramo del recorrido.

Tipos de ventanas de madera de guillotina

Estos ventanales pueden estar compuestos por una hoja móvil y otra fija. También existen modelos con las dos hojas móviles. En este último caso, cada una de las partes de deslizan de forma independiente, utilizando un sistema de guías separadas.

Algunos modelos pueden llevar incorporada una caja. Esta se coloca en la cabecera del ventanal. De este modo, una o dos hojas quedan guardadas, completamente insertadas en la caja. Esto permite que la ventana se pueda abrir en su totalidad.

Estas cristaleras también pueden ir acompañadas de una sistema de bisagras simple. Esto permitirá que la ventana pueda quedar bloqueada en un lado. A su vez, el contrapeso que recae en el otro lado hace que la hoja se separe. Este comportamiento permite que la ventana pueda abrirse de modo que facilite su limpieza.

Para este tipo de ventanas el material más utilizado es de por sí la madera. Las fajas, tradicionalmente, eran de un solo cristal. Las primeras ventanas de guillotina fueron elaboradas en el siglo XVII y se emplearon maderas de calidad muy elevada. El uso de materiales tan nobles ha permitido que hayan sobrevivido al tiempo y a las inclemencias meteorológicas.

En la actualidad, una ventana de guillotina de la mejor calidad suele ir provista de dos fajas que pueden deslizarse tanto hacia arriba como hacia abajo. Normalmente se pueden ver en los edificios más antiguos de lugares con una climatología más cálida. La razón es que resultan más fáciles de limpiar y además promueven el flujo de aire.

¿De hoja simple o de doble hoja?

Ventanas de una sola hoja

En este tipo de cerramiento, el panel inferior se mueve verticalmente y el marco superior permanece estacionario. Cuando se abre la ventana la hoja inferior obstruye, al menos parcialmente, a la hoja superior.

Las ventanas de una sola hoja son una opción más popular por una razón principal: el costo. Son más baratas que las ventanas de doble hoja, entre un 10 % y un 20 % menos que su competidora de doble disco.

Sin embargo, estas ventanas de madera tienen ciertas limitaciones y, a largo plazo, una ventana de doble hoja es una mejor opción para casi todos los propietarios. Debido a que solo la hoja inferior se abre en la guillotina simple, esta tipología ofrece una ventilación más limitada.

En habitaciones que requieren más ventilación, como el baño, esto puede provocar niveles más altos de humedad, condensación, crecimiento de moho y un mal control de los olores.

Además, las ventanas de un solo uso dificultan la limpieza, especialmente para aquellos con casas construidas en pisos más altos. Dado que el marco superior no es operable, los propietarios solo pueden limpiar el exterior del marco superior accediendo por fuera. Esto requiere la contratación de una empresa de limpieza varias veces al año.

A pesar de que el coste de la ventana de colgado simple es menor desde el principio, los costes asociados con la ventilación y la limpieza pueden ser mucho más altos que los de las ventanas de doble hoja.

Ventanas de doble hoja

Las ventanas de doble hoja difieren de las de una sola en que ofrecen al propietario la posibilidad de abrir cada hoja, en lugar de solo la hoja inferior. Esto permite un mejor flujo de aire y ventilación.

La capacidad de abrir e inclinar cada hoja también facilita la limpieza. Los propietarios de viviendas que altas pueden inclinar las hojas hacia adentro. De esta manera podrán limpiar las superficies interiores y exteriores del vidrio sin necesidad de equipos especiales o una empresa de limpieza profesional que haga la tarea por ellos.

Si bien el doble colgado puede costar más por adelantado, las funciones adicionales de seguridad y mantenimiento podrían ahorrar mucho dinero a la larga.

Cuestión de eficiencia

En el momento de abordar la mejora de la eficiencia de una vivienda, la elección del tipo de ventana puede ser de gran impacto en cuanto al aislamiento. Los ventanales y las puertas resultan ser el punto débil de cualquier edificación a la hora de reducir al mínimo la pérdida de propiedades térmicas y energéticas.

En este sentido, resulta primordial que cualquier superficie, que no forme parte de la estructura de un tabique, pueda rendir al máximo debido a su hermetismo. Uno de los factores principales a tener en cuenta es la calidad de los materiales de la carpintería.

Las ventanas de madera de guillotina juegan con una gran ventaja respecto a otras cristaleras. Su peculiaridad, que las hace más eficientes, reside en la gravedad. Ella facilita su capacidad hermética.

Efectivamente, el hermetismo queda garantizado debido al propio peso de la ventana. Este hará que la estructura encaje a la perfección en el quicio. Sobre todo cuando la parte que se mueve verticalmente es la de abajo.

Otra gran ventaja de las ventanas de madera de guillotina hace referencia a la excelencia a la hora de generar corrientes de aire. Esto se debe, primordialmente, a que la cantidad de aire que penetra por el hueco es constante y, por lo general, similar al de otras ventanas del mismo inmueble.

Teniendo esta ventaja en cuenta se pueden considerar las corrientes cruzadas y, en base a ello, diseñar la colocación estratégica para fomentar una construcción más eficiente. Se podría lograr una vivienda pasiva. Un concepto cada vez más en boga y que tiene mucho que ver con eficiencia energética.

Hacia una casa más ecológica

Es un concepto muy norteamericano que hizo su aparición por primera vez con la edición del libro Passive Solar Energy Book o El Libro de la Energía Solar Pasiva. Su autoría pertenece a un arquitecto de Estados Unidos, Edwar Mazria.

Cuando acuñó la terminología de casas pasivas hacía referencia a un tipo de vivienda cuyo diseño está muy estudiado previamente. La razón es que se deben tener en cuenta las características del entorno y el aprovechamiento al máximo del ahorro energético. Mazria incluso va más allá y propone que este tipo de casas generen su propia energía.

Evidentemente, construir en madera es la elección que mejor se ajusta a este concepto. Se trata de dotar al inmueble de auténticas propiedades ecológicas. Para ello, resulta primordial poner el foco de atención en los materiales que se emplean y al procedimiento que se lleva a cabo durante la construcción.

Este debe ser respetuoso con el entorno y proporcionar viviendas que minimicen su impacto en el medio ambiente. Bajo estas condiciones comenzó a llevarse a la práctica el concepto de casa pasiva, durante la década de los 80 del siglo pasado.

Es cierto que en estas edificaciones todo se tiene en cuenta, desde su aspecto externo como la distribución interior de la vivienda. La cuestión es aprovechar al máximo las ocasiones que se presentan para captar, almacenar y distribuir la energía.

Como se puede deducir con facilidad, el aislamiento térmico es uno de los aspectos fundamentales de los diseños pasivos. En estos casos, el uso de la madera y los cerramientos adecuados resultan fundamentales.

La aceptación del diseño de guillotina

Es verdad que los ventanales de guillotina pueden presentar algunas desventajas. Ya hemos comentado que no se puede abrir toda la superficie, lo que genera espacios muertos para las corrientes de aire.

Para otros clientes resultan incómodos para asomarse e, incluso, temen que el marco ejerza de guillotina y caiga sobre sus cabezas. Esto último es prácticamente imposible en la actualidad. Los modelos de hoy en día incluyen estupendas medidas de seguridad.

En España se vive un aspecto cultural que no se da en las comunidades anglosajonas: la necesidad de abrir la casa al exterior. Por ello se buscan opciones que permitan más apertura. De todos modos, sopesando ventajas e inconvenientes, lo cierto es que no existen elementos divergentes tan grandes como para no tener en cuenta este tipo de cerramiento.

La elección parece basarse más en aspectos tradicionales. Por ello, a la hora de buscar el asesoramiento profesional no se debe descartar solicitar información sobre las ventajas que pueden reportar las ventanas de madera de guillotina.