Ventanas de Madera Decorativas

Pon ventanas de madera decorativas en tu hogar

Las ventanas de madera decorativas son una de las opciones más recomendables para la decoración de un hogar, ya que no solo decoran, sino que transmiten distintas sensaciones que asombrarán a cualquiera.

Muchas personas compran ventanas de madera para interior solo por decorar. Y es que es una alternativa ideal a los cuadros. ¿Por qué? Si se opta por la opción del cuadro, habrá que elegir la imagen del interior: ¿un edificio, un paisaje, animales? Hay que decidirse. Sin embargo, eso no ocurre con una ventana decorativa.

Con la ventana, no habrá quebraderos de cabeza, ya que solo hay que elegir las dimensiones, el lacado de la madera, y listo.

Aunque esa no es la única ventaja de contar con una de estas ventanas en el interior del hogar. Una de las principales razones por las que muchas personas deciden usar estas falsas ventanas en sus casas es porque dan sensación de amplitud.

Cuando se cuelga una de estas ventanas en el interior de alguna habitación, se simula que, al abrirla, da a un espacio abierto, como puede ser la propia calle o un patio. Además, este efecto se magnifica cuando la ventana integra un espejo.

Los espejos amplían visualmente la zona ya que, al reflejar los muebles y las paredes, dan la sensación de que hay otra estancia detrás. Es decir, parecerá que detrás de esa ‘ventana’ hay otra habitación. Así, dará profundidad visual en la habitación en cuestión, es decir, parecerá más grande.

Los espejos, además, multiplican la luminosidad. Colocados justo enfrente de alguna ventana real que dé a la calle o a cualquier otro foco de luz natural, como un patio, generarán mucha más iluminación, ya que la real se reflejará en el espejo, pareciendo que hay dos entradas de luz.

Esto es algo que se viene usando desde el siglo XVII, cuando las factorías venecianas elaboraron los primeros espejos de grandes dimensiones.

¿Qué opciones hay con estas ventanas?

Además de la idea del espejo, hay otras opciones. Se puede colocar estas falsas ventanas directamente en la pared, en cualquier estancia del hogar. Quedan ideales en un pasillo o en la subida de una escalera.

Para volver a transmitir esa sensación de la que hablábamos antes (simular que hay algo más detrás), se puede añadir una estampa de un paisaje. Por ejemplo, si en lugar del espejo se acompaña la estructura de madera con un póster de árboles, parecerá que detrás de esa ventana hay un bosque de preciosos árboles. O si se elige una imagen con edificios, parecerá que la ventana da a una de las calles más céntricas y transitadas de la ciudad. Se puede jugar con las sensaciones según los gustos e intenciones.

Hay más ideas. Se puede poner un póster con un bello jardín, con flores, árboles frutales y una fuente, y parecerá que el hogar tiene jardín.

Todas estas ideas podrían considerarse un trampantojo. ¿Qué es un trampantojo? Es una técnica con la que se intenta generar una ilusión óptica, es decir, engañar a la vista jugando con el entorno arquitectónico, la perspectiva, el sombreado y otros efectos ópticos. Se engaña a una persona haciéndole creer que ve algo que en realidad no existe.

Es una técnica que se ha utilizado desde la antigüedad en el arte. De hecho, puede observarse en muchas obras arquitectónicas. Por ejemplo, cuando en una pared lisa se dibujan ladrillos con tal realismo que parece que la fachada está hecha así. O cuando un techo simula que hay una cúpula.

En este caso sería generar la ‘trampa’ de que hay un jardín, un bosque o edificios detrás de esa ventana, no siendo esto verdad, pues se trata solo de una imagen.

¿Cómo elegir la ventana de madera?

A la hora de elegir, hay que tener en cuenta varios aspectos.

En primer lugar, el espacio del que se dispone. Si se va a encargar una ventana, hay que tener claro dónde va a ubicarse para así saber el espacio del que se dispone.

¿Será en un pasillo? Pues hay que medir el espacio libre y a partir de ahí eligir el ancho y largo de la ventana. Y es que, si se encarga este objeto decorativo sin medir, puede que después no quepa o bien todo lo contrario, que sea demasiado pequeña y quede ridícula. Por ello, es fundamental saber las medidas.

Otro aspecto que hay que valorar es el diseño. Puede ser cuardrada, rectangular en horizontal, en vertical, redonda, etc.

Y también, las divisiones. Puede estar dividida solo en dos, que serían las dos láminas de la ventana, o en más compartimentos. Puede ser una ventana rectangular en vertical dividida en dos a lo largo y a su vez, cada una de estas partes, en otras dos o tres a lo ancho. Las opciones son múltiples, a gusto del consumidor.

Con esta opción, es decir, una ventana con varias divisiones, se puede usar cada una de estas para colgar una fotografía. Es decir, se usaría cada una de esas divisiones como portafotos.

Otro de los puntos que se deben valorar a la hora de elegir comprar una ventana u otra es el color de la madera. Un punto de referencia para guiarse es el color del mobiliario y las puertas de la casa. Si estas están lacadas en color blanco, quedará mejor una ventana del mismo color que una de otro como, por ejemplo, negro.

Eso sí, si las puertas del hogar, el mobiliario y las ventanas reales son marrones, es recomendable asegurarse de que la ventana decorativa sean del mismo tono. Puede no quedar bien tener todos los muebles en marrón oscuro e instalar una de estas falsas ventanas en marrón mucho más claro.

También se puede elegir si la ventana incluye puertas o no. Es decir, si tendrá puertas que se puedan abrir o si por el contrario será solo una pieza, sin puertas con visagras.

Sea cual sea la elección, las ventanas de madera decorativas se tratan de uno de los elementos decorativos más usados por las características que se han detallado. Dan sensación de amplitud y profundidad, simulando que la estancia es más grande, lo que puede ser ideal para pisos pequeños, con escasos metros cuadrados.

Por su parte, estas falsas ventanas también quedan ideales en ambientes diáfanos, como un salón amplio, con un sofá, mesa y poco mobiliario más. Una de estas ventanas podría magnificar esa sensación de espacialidad.

¿Cómo cuidar estas ventanas?

Al tratarse de un objeto decorativo, apenas sufrirá desgaste y daños. No es igual que una ventana real, con vistas a la calle. En este caso, estaría expuesta a los rayos del sol, a la lluvia, los cambios de temperatura, así como otros agentes meteorológicos.

Sin embargo, en este caso estamos hablando de ventanas que se encuentran en el interior del hogar. A lo único a lo que estarán expuestas es al polvo. Por tanto, el cuidado que puedan tener será mínimo. Aquí recogemos algunas pautas para su cuidado:

– Utilizar un trapo seco o un plumero para limpiar el polvo. Incidir en las grietas y limpiar a conciencia, ya que a veces no se adentra en ellas con una simple pasada y puede acumular polvo y suciedad.
– Para las grietas, se puede usar un pincel o brocha. Así se llegará a todos los rincones.
– Evitar el agua, ya que deteriora la madera con facilidad. Eso sí, se puede usar un trapo humedecido para limpiarla.

Por su parte, se pueden usar varios productos para mantener el brillo de la madera. Pueden ser productos específicos para la madera, echarle una capa de barniz, o productos caseros. ¿Cuáles?

El aceite de almendras tiene propiedades que sentarán genial a la madera de interiores. Suaviza la superficie, repara la madera apagada o con grietas, y le devuelve su brillo inicial.

Para aplicarlo, debe hacerse con un trapo de algodón humedecido de la mezcla de este aceite con agua. Limpiar toda la ventana y dejar que se seque sola.

El vinagre blanco o el limón son otros productos caseros que también se usan para limpiar la madera. Aunque eso sí, sería abusivo su uso si la única suciedad que tiene la ventana es el polvo.

Estos dos productos sí que serían más apropiados para superficies más deterioradas, que han sufrido más daños y que están oscurecidas. Podrían usarse, por ejemplo, en un suelo de parqué, que soporta diariamente las pisadas de varias personas y/o animales, el deterioro por arrastrar muebles pesados como el sofá, el sillón o una mesa, vertidos líquidos como agua o algún refresco, etc.

Aunque, en definitiva, lo aconsejable es comprar productos específicos para la madera, que protejan su pH y prolonguen su brillo natural.

Existe una gran variedad de diseños y tamaños y, como hemos comentado, son varias las ventajas que tiene poner una o varias ventanas de madera decorativas en el hogar o cualquier otro espacio como una oficina. Generan amplitud, profundidad y luminosidad, a la vez que ocupan un espacio vacío con un objeto decorativo que dará mucho juego.