Ventanas de madera fabricacion

Ventanas de madera fabricacion

Ventanas de madera fabricacion: ¿es el fabricante quién puede ofrecer la mejor relación calidad/precio? Posiblemente esta sea una de las preguntas más habituales de aquellas personas que están planteándose colocar ventanas de madera en sus hogares.

Ellos se dedican a la fabricacion de estos elementos y pueden ofrecer un acabado más personalizado y que se adecúe a nuestros requerimientos.

Es la mejor opción en caso de buscar un buen presupuesto y asesoramiento de primera mano. La fábrica de ventanas también nos permitirá el trato directo con el profesional, por lo que sabremos de primera mano cuáles son las maderas más adecuadas.

Hay que tener en cuenta que la madera es un elemento delicado, que debe ajustarse a las características climáticas y al entorno en que van a ser utilizadas. El especialista en la fabricación de ventanas de madera será la persona más idónea para aconsejarnos sobre de qué tipo de árbol debe proceder el material.

Consideraciones para determinar la fabricación de las ventanas

El mundo de las ventanas de madera y su fabricación tienen muchos aspectos que considerar para conseguir un acabado de calidad y con buena durabilidad. Pero existen otros elementos a tener en cuenta.

– El acristalamiento. Habrá que decidir si se va a elaborar una ventana con doble acristalamiento y cuál va a ser su anchura de cámara.

– La clase de apertura. Las ventanas pueden tener distintos tipos de apertura: batientes, basculantes, correderas, oscilantes u oscilobatientes.

Cuestiones esenciales para las ventanas de madera

Durante los últimos años se ha experimentado un crecimiento en el campo de la restauración de viviendas antiguas y en el acondicionamiento de casas rurales. Estos hechos han dado frutos y han permitido recuperar la madera como material para hacer ventanas.

Los fabricantes cada vez ofrecen más modelos y se ha creado un amplio abanico de acabados y calidades. Esto hace que el cerramiento en madera esté hoy al alcance de cualquier bolsillo.

Características

Cuando trabajamos con madera jugamos con ventaja gracias al hecho de estar manejando un material que resulta ser un fantástico aislante natural. La madera tiene una gran capacidad de transpiración, evita el paso del frío y es un buen regulador de los niveles de humedad.

A pesar de ello, el fabricante te indicará que no todas las maderas te ofrecen la misma capacidad. Existen ventanas de cedro, de roble, o algunas maderas exóticas que ofrecen una gran resistencia a los exteriores y al ataque de los insectos xilófagos. En cambio, otras como el pino han de ser tratadaspreviamente y demandan un mantenimiento más exhaustivo.

Además, en la fabricación se pueden elegir ventanas de madera realizadas en madera maciza o en madera laminada. Las primeras te proporcionarán una mayor calidad, aunque existen cerramientos que son tratados con procedimientos extraordinarios.

Es el caso de los ventanales acetilados, tan duraderos que los fabricantes suelen ofrecer una garantía de 50 años. Incluso se ha demostrado que pueden plantear una estabilidad muy parecida a la de materiales como el aluminio o el PVC y añaden un plus a la hora de evaluar sus capacidades termoaislantes.

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Los acabados de fabricación

El acabado de una ventana de madera es de suma importancia para conseguir el mejor producto de cerramiento. Es fundamental dejarse aconsejar por el fabricante a la hora de realizar la elección.

Estos objetos pueden presentarse en madera ya tratada y completamente lista para su instalación o llegar en bruto. Por norma general, en el caso de las ventanas de pino este último acabado es el más habitual. En ese caso, el comprador deberá realizar la aplicación de los tratamientos pertinentes para prevenciones y llevar a cabo el acabado final.

– Ventana de madera listas para instalar. Cuando pidas al fabricante un modelo de este tipo, la ventana preparada para su instalación ya habrá sido tratada en autoclave. De este modo queda garantizada su resistencia a las humedades, evitando que puedan pudrirse. También habrán aplicado un acabado de lasures. Con él se mantendrá una porosidad adecuada y el material podrá respirar.

En este caso es muy importante que sigas las recomendaciones del fabricante en materia de mantenimiento. Sobre todo te aconsejará dar unas manos de lasur cada cinco años, aproximadamente y en función del clima existente en el lugar de su ubicación.

– Ventanas en bruto. Ya sabemos que nos llegarán sin tratamiento y que serán, normalmente, de pino. Entonces tendremos que sellarlas con la aplicación de un producto para que queden protegidas frente a la acción del moho y los xilófagos.

Los fondos de esta tipología protegerán la madera en masa, aunque no cerrarán los poros. A continuación, la ventana ya está preparada para recibir el lasur. Puede ser en tono madera, con mayor o menor oscuridad, o con pigmentos del color que elijamos. Se recomienda que se realice un tratamiento de mantenimiento cada tres años.

Es importante tener en cuenta que no conviene pintar con barnices o esmaltes la madera que dará al exterior. En este caso los poros se cerrarían y, al no tener vías de respiración, acabaría cuarteándose con relativa facilidad.

De todos modos, si nos gusta el brillo que proporciona el barniz, hay que renovarlo cada par de años. Si el clima es muy extremo es conveniente que la renovación se haga anualmente, después de haber lijado la capa anterior.

¿Dónde es mejor emplear ventanas de madera?

Los expertos en fabricación podrán asesorarte adecuadamente. No obstante, la madera de buena calidad y que ha recibido el tratamiento preciso podrá ser instalada en cualquier área climática, aunque sean ambientes expuestos a mucha humedad.

En cambio, hay que tener en cuenta que estas ventanas sufrirán más en climas secos y donde hace mucho calor, con especial incidencia en casos de cambios drásticos de temperatura.

Algunos clientes desean tener ventanas de madera. Sin embargo, algunas comunidades de propietarios no permiten su uso. En ese caso se puede recurrir a la ventana mixta. El exterior puede ser de aluminio y el acabado interior quedará en madera.

Conclusiones sobre la fabricación de ventanas de madera

Si estamos construyendo o rehabilitando un inmueble y deseamos contar con cerramientos de madera, acudir directamente a la fábrica puede ofrecernos diferentes ventajas. La primera, y más importante, contar con el asesoramiento directo de un personal cualificado. Los profesionales de la industria podrán contestar a todas nuestras cuestiones.

La segunda gran ventaja es la de poder comentar con ellos qué tipo de madera es la más adecuada para nuestro inmueble. Ellos sabrán solventar esta duda en función de distintos factores, desde la zona climática en la que se encuentra la vivienda hasta el efecto que deseamos en el acabado.

En España, las especies de madera más empleadas son el pino, el abeto, el roble, el castaño, el ipé, el eucalipto, la teca, el cedro, el niangón, la jatoba, el iroko, la afromosía y el doussié. Cada una de estas maderas presentan distintas características que las convierten en las más actas, según la especie, para un destino concreto.

Cada especie presenta sus propios índices de propiedades. El fabricante es quien puede informar de su procedencia, la coloración, su dureza, la densidad en kg por m3, la estabilidad dimensional, su durabilidad natural y hasta qué punto es impregnable.

Ventajas e inconvenientes del uso de la madera

Según los expertos de la fábrica, cada una de las especies de madera posee sus propias ventajas e inconvenientes. Sin embargo, con la introducción de innovaciones y la aplicación de nuevas tecnologías en la producción, cualquier punto en contra puede ser solucionado.

Lo vemos repasando conceptos como el coeficiente de contracción volumétrico. Hace referencia a cómo varia la madera según la humedad. Para evitar la variación volumétrica por humedad, se trabaja con perfiles laminado o con impregnaciones de resina.

En cuanto a la durabilidad natural, se pretende hacer frente a hongos y xilófagos. Ambos contratiempos se dan en maderas húmedas. Por ello, la fábrica pone el foco de atención en el diseño que evite la acumulación de agua. Se colocan vierte aguas y así se propicia la conducción de la condensación hacia el exterior.

Las dificultades derivadas de trabajar con maderas de mucha dureza ya se soluciona en la fábrica. Para ello se cuenta con las herramientas precisas que permiten que los profesionales puedan elaborar las ventanas en cualquier tipo de madera.

También podrán asesorarnos sobre la impregnabilidad de duramen y de albura. Algunos tipos ofrecen más dificultades a la hora de tratarlos con productos protectores.

Por último, otro de los temas primordiales que puedes tratar en la fábrica es la densidad. Suelen medir este factor asignando a la madera un contenido de humedad en torno al 12 %. La razón es que así se reproduce el que presenta una madera que se expone a unas condiciones ambientales de 20° C y 65 % de humedad relativa.

En la actualidad, la tecnología para las ventanas de madera en fabricación ha experimentado una enorme evolución. Comprar directamente en fábrica reporta ventajas a la hora de recibir el asesoramiento directo de los productores de ventanas de madera. Sin duda, nos ofrecerán el diseño tecnológico que nos garantice las mejores prestaciones, con el mayor espacio entre mantenimientos y la mayor vida útil y a un precio más competitivo.