Mader: Fresno

Características de la madera de fresno

La madera de fresno está considerada como una de las maderas más polivalentes que podemos encontrar en el mercado, de ahí que sea tan usada. De hecho, se trata de un material que otorga una gran relación entre calidad y resistencia y, es por ello que, la podemos encontrar en muchos muebles finos o de ebanistería. También es bastante usual verla en otros ámbitos que tienen una mayor exigencia como las cocinas o los armarios, una muestra más de que es un material que responde con una gran versatilidad.

¿Qué sabemos de la madera de fresno?

Hoy en día podemos encontrar dos tipos de fresnos, los que se encuentran en Europa Occidental e incluso en algunas zonas del Norte de África y los que responden a las características de Estados Unidos, repartidos por todo el país. Esta madera cultivada en América del Norte tiene una menor densidad que la europea, y aunque no es la única diferencia, sí que es la más significativa.

Por otro lado, también podemos ver que es una madera que se encuentra en zonas húmedas y soporta bien la humedad. Eso no descarta que no pueda usarse en zonas secas, pero sí es cierto que su uso es más limitado.

El fresno es una especie que dispone de una amplia representación en España, sobre todo en las zonas del norte que es donde más humedad hay en base al clima. De este modo, lo encontramos en la mitad septentrional, especialmente en los márgenes de los ríos y los sotos. Además, la gran tenacidad de esta madera le lleva a que pueda estar disponible para varios usos.

Características de la madera de fresno

Lo primero que hay que destacar es que el color de esta madera es sobre todo claro y blanco en la mayoría de su ciclo de vida en la albura, mientras que el duramen se caracteriza por tener unos tonos de color café. La densidad de esta madera es diferente en función de la zona en la que crezca, como hemos comentado. De este modo, aunque ambas pertenecen a la categoría de madera semipesada, la modalidad europea tiene una densidad de 690 kg/m3 y la americana tiene una densidad de 640 kg/m3.

Por otro lado, también cuenta con una gran flexibilidad y esto le permite que pueda ser usada en ámbitos donde se requiere esta capacidad, así como la resistencia a los impactos o roturas. De este modo, es común encontrarla en la fabricación de vehículos o materiales de deporte. También cuenta con una fibra recta y un grano medio.

Este material también destaca por ser realmente duradero, aunque es bastante susceptible al ataque de algunos insectos y hongos, sobre todo la modalidad europea. En este sentido, cabe destacar que se enfrenta a un problema bastante serio porque hay un tipo de escarabajo que está acabando con millones de ejemplares en Estados Unidos.

Otras características son su buena impregnabilidad y su precio bajo en comparación con otras maderas, siendo un aspecto que se debe a su buena disponibilidad, tanto en chapas como aserrada. El trabajo con esta madera es sencillo en todos los aspectos, desde el aserrado hasta el acabado, pasando por las etapas de secado, cepillado y encolado. Finalmente, se recomienda que la misma se use con una protección en cuanto al trabajo, pues puede provocar algunas irritaciones en la piel.

Usos de la madera de fresno

Esta madera tiene diferentes usos aunque uno de los destacados es como mobiliario de interior. En algunos casos también puede ser usada como mueble de exterior, pero para ello es importante contar con un buen tratamiento de protección. Por otro lado, se trata de una de las alternativas preferidas para curvar madera, especialmente cuando se lleva a cabo con vapor.

También es bastante usada en los trabajos de carpintería y revestimientos de interior, así como en chapas decorativas y torneados, mangos para diferentes herramientas, herramientas agrícolas y trabajos de una mayor envergadura como los coches o los artículos deportivos como los bates de béisbol, los palos de billar o las raquetas.

De hecho, queremos hacer hincapié en estos dos últimos porque son los usos que más llaman la atención y, a su vez, son de los más demandados. Se trata de un elemento que presenta unas propiedades perfectas para el curvado y es por ello que permite la fabricación de elementos deportivos que necesitan dureza pero que también deben ser moldeados para tener la forma correcta para llevar a cabo la disciplina deportiva en buena forma.

Por otro lado, también se usa para la construcción de coches, algo que se hacía antiguamente pero cuya costumbre se ha ido manteniendo al probar que esta madera es un elemento excepcional para este uso por sus propiedades de absorción de energía de deformación antes de llegar a romperse.

También es bastante usada en los muebles del hogar en base a las mismas propiedades, pues, además de ser tolerables a los impactos y tener unas más que aceptables condiciones de resistencia, también ofrecen un gran acabado, tanto en puertas como en muebles funcionales e incluso en mobiliario de cocina, el cual debe soportar un uso diario y bastante exigente.

Por otro lado, esta madera de fresno también sirve como un combustible de primera y se obtiene mediante un carbón de primera calidad. No obstante, este uso también depende de la cantidad de árboles que existen en dicho momento, porque ahora, por ejemplo, con el problema de los escarabajos sería un uso al que no se le podría dar tanta salida.

Finalmente, dejamos un dato curioso de este producto, para lo cual tenemos que remontarnos hasta la época romana, tiempo en el que estos ciudadanos castigaban duramente la tala o el incendio del fresno porque era un material con cualidades insuperables de tenacidad, lo que les valía para que fueran dedicados a la construcción de armas de guerra como las catapultas.

En definitiva, la madera de fresno es un material totalmente recomendable y con una gran cantidad y variedad de usos.