Ventanas Imitación Madera

Las ventanas imitacion madera y sus desventajas

La apuesta por las ventanas imitacion madera parece cada vez más popular. El temor a la madera como material ha provocado que muchas personas prefieran un sucedáneo que ofrece, en lo estético y aparentemente, las mismas prestaciones y, además, es mucho más barato.

Lo que quizá se ignora es en qué consiste este material y por qué nunca podrá hacerle la competencia a la madera original. En los siguientes apartados, intentaremos analizar estos aspectos para lograr llegar a una conclusión acertada que ayude, a cualquier persona, a escoger la mejor opción para su propiedad.

¿Qué es, exactamente, un material de imitación a madera?

Se entiende por material imitación a madera aquel cuyo componente principal suele ser sintético (plástico y derivados principalmente) y que está pintado con barnices diversos que ofrecen el mismo aspecto que la madera original. A pesar de que este tipo de productos se vende como la mejor opción posible para los que quieren tener un producto de madera, hemos de indicar que esta conclusión no es cierta.

¿Por qué el material de imitación a madera no es el más adecuado para sus ventanas?

En primer lugar, porque como indica su propia denominación se trata de una imitación. Y en segundo lugar, porque no deja de tratarse de un material sintético con barnices químicos que lo decoran. No negamos la efectividad de este tipo de barnices, pero ¿son los más adecuados para dormir junto a ellos? ¿Es lógico aumentar la toxicidad de su habitación por escoger un material presuntamente menos problemático que la madera?

No parece demasiado lógico apostar por un material más barato, menos eficiente y más tóxico para las ventanas de su hogar. Y menos cuando esta elección parece estar motivada por el desconocimiento más absoluto sobre todas las propiedades positivas de la madera.

El temor a la madera, un bulo sin sentido

Por lo general, la madera, al ser un material casi vivo, parece ser una fuente de problemas. Los insectos xilófagos, una presunta dificultad en lo que respecta a las tareas de mantenimiento y una cuestionable durabilidad son los bulos más extendidos, pero no son ciertos.

En caso contrario, ¿por qué las ventanas de madera siguen instaladas en miles de casas en toda Europa? ¿Por qué escogió el hombre este material para proteger su casa del frío y de la humedad? A pesar de que las respuestas a estas preguntas sean positivas, no falta quien comente las desventajas de este material.

La mayoría de personas que rechazan su uso alegan que la madera es inflamable, que este tipo de ventanas son más caras o que para su elaboración hay que cortar un árbol. La inflamabilidad en ventanas de imitación a madera es bastante superior debido al uso de químicos. El precio puede que sea más elevado, pero la durabilidad de estas ventanas supera, con creces, la de los materiales de imitación. Si talar un árbol es visto como un atentado contra la naturaleza, ¿no lo es pintar una ventana con productos químicos altamente contaminantes?

Como se habrá comprobado, los bulos que circulan sobre las ventanas de madera no tienen demasiado fundamento. En la mayoría de las ocasiones, se prefiere apostar por un producto barato de mala calidad antes que por uno más elegante, resistente y adaptable.

¿Cuáles son las ventajas principales de las ventanas de madera?

Son múltiples y se podrían resumir en el siguiente listado de características:

– El aislamiento térmico que ofrecen es superior al que ofrece el PVC. Gracias a su uso, es posible mantener un microclima en cada espacio al conseguir que la temperatura no presente oscilaciones. Además, tanto para el frío como para la lluvia son más que recomendables.

– El aislamiento acústico. La madera impide que el ruido traspase su superficie por lo que es posible lograr un excelente resultado. Recordamos que esta característica es fundamental para poder disfrutar de un descanso de alta calidad que repercute, de forma directa, en el día a día.

– La durabilidad y su resistencia al uso continuado. La madera es un material orgánico que se amolda a distintas condiciones meteorológicas y situaciones con enorme facilidad.Es más, cualquier propietario de ventanas de aluminio o de imitación a madera sabrá que tiene que pintarlas, barnizarlas o, directamente, cambiarlas pocos años después de su instalación. La madera, sin embargo, acepta todo tipo de tratamientos durante mucho más tiempo. Con un tratamiento correcto para evitar amenazas de insectos y un sencillo barniz es posible disfrutar de una ventana de madera durante varias décadas.

– Es un material vivo y saludable. Una ventana de madera no deja de estar fabricada a base de un material procedente de la naturaleza. No es necesario usar pinturas sintéticas, barnices o productos químicos (como el petróleo u otros altamente nocivos y tóxicos) para endurecerla. La madera tiene la capacidad de adaptarse a todo tipo de usos, el material sintético no deja de ser una apuesta a ciegas de incierto resultado.

– Presenta una enorme maleabilildad. Las ventanas de imitación a madera no dejan de ser un producto comercial que está fabricado con un molde. Las ventanas de madera son muy fáciles de manejar y de diseñar al gusto del cliente. Cualquier tipo de ventana que se desee tener es posible gracias a un material tan noble como fácil de manejar y de cortar.

– Aumentan el valor estético de la casa en la que se instalan. Unas ventanas de madera convierten cualquier fachada en algo totalmente distinto. Tanto por su elegancia como por su capacidad para generar sensaciones que recuerdan a otros tiempos, parece complicado negar su capacidad para mejorar el valor estético, y monetario, de cualquier propiedad.

– La importancia de la contraventana. La mayoría de las ventanas de madera se complementan con una contraventana. Tener la posibilidad de escoger la cantidad de luz que entra en una habitación no deja de ser una gran ventaja. Además, también permite regular automáticamente la temperatura de cada estancia logrando así un ambiente mucho más acogedor e interesante.

Tipos de ventanas de madera

Por lo general, son los siguientes:

 De madera de alta resistencia.El roble, el fresno o el nogal son los tres árboles escogidos para su elaboración. Este tipo de ventanas presenta una resistencia de varias décadas. Su calidad es excepcional y permite disfrutar de todas las ventajas descritas en el apartado anterior.

– De madera blanda. Se denomina así a la proveniente de árboles como el pino. Son las más populares, más baratas que las anteriores y mucho más fáciles de mantener. También varían en densidad y en capas siendo una opción adecuada, y económica, que ha de tenerse en cuenta.

Lo más habitual, y recomendable, es combinar ambos tipos de ventanas dependiendo de la habitación en la que se vayan a instalar. Se recomiendan las de madera resistente para grandes espacios y las segundas para dormitorios y similares.

La importancia del CTE (Código Técnico de la Edificación)

Este código indica la capacidad aislante y la densidad de la madera. En las ventanas de imitación a madera no se exige por lo que el producto no deja de ser un artículo fabricado en serie. La posibilidad de escoger la ventana que presente un mejor aislamiento térmico o acústico es una garantía añadida a cualquier ventana de madera.

¿Madera o PVC?

Esta es la gran disyuntiva para la mayoría de los potenciales compradores de una ventana. El PVC, es imposible negarlo, es un material de alta resistencia que presenta una durabilidad adecuada y que cumple con su función a la perfección.

La madera es un material natural que tiene el mismo grado de aislamiento que el PVC, mayor resistencia, durabilidad y adaptabilidad. Haciendo un paralelismo, ¿es mejor una verja de hierro o de PVC pintado como si fuera hierro? La respuesta a esta pregunta pensamos que es tan evidente como la que se puede aplicar a la adquisición de las ventanas que venimos describiendo.

Así pues, desde el punto de vista estético, práctico y funcional, las ventanas de madera siguen siendo un producto más que recomendable para decorar cualquier tipo de casa o propiedad. El uso de ventanas y contraventanas es tan antiguo como efectivo por lo que las imitaciones nunca podrán competir en igualdad de condiciones.

¿Es preferible instalar ventanas más baratas y de menor calidad por el temor al mantenimiento de la madera? ¿Se prefiere cambiar una ventana de PVC cada cinco años debido a que ha perdido su efectividad? ¿Resulta más recomendable comprar un producto de dudosa adaptabilidad a las condiciones meteorológicas más diversas?

Cada comprador deberá responder a estas preguntas y tomar su decisión final. Las ventanas imitacion madera son una tendencia decorativa que no puede competir con las ventanas de madera de siempre. Décadas y siglos de uso confirman que esta última opción sigue siendo la más recomendable para proteger cualquier habitación de los agentes externos. La decisión final sigue siendo del comprador, pero su extendido uso puede ser la mejor confirmación de que estas ventanas están diseñadas para durar lo máximo posible y para conseguir unos resultados a la altura de las necesidades de los más exigentes.