Ventanas de Madera ¡Blancas!

Ventanas de madera blancas, ¿cómo incluir esta tendencia en el hogar?

El estilo en un hogar es muy importante. No solo para que la vivienda esté decorada con gusto, sino para que aumente el nivel de confort en todos los hogares. El interiorismo ha ganado importancia en los últimos años y se ha expandido a varias áreas de la casa que antes eran inimaginables. De esta manera, incluir ventanas de madera blancas en un hogar ya no es solo una opción inteligente por su alta funcionalidad sino que se han convertido en un elemento más de decoración. El blanco es, precisamente, uno de los colores que más se emplean en el diseño de interiores y es que su calma y paz son ideales para cualquier espacio.

Elegir el blanco para un hogar tranquilo y en armonía

El color blanco no siempre ha sido tan valorado como lo es ahora. Hace unas décadas, las tendencias apuntaban a un horror bacui, es decir, a rellenar todo el espacio que hubiese en la casa. En esta idea, el blanco no era más que la ausencia de color y por ello no se escogía ni para las paredes, suelos o techos. Podía elegirse en mayor medida para algunos muebles, pero tampoco resultaba la opción más obvia.

Actualmente, el blanco es una de las opciones que marca más tendencia y bien sea en un estilo nórdico donde este color es protagonista o en un diseño más rústico, el blanco siempre está presente como un elemento de moda que incluir en el hogar.

Estilos en los que el blanco predomina

Conviene en este punto hacer un pequeño apunte sobre cuáles son los estilos en los que el blanco mejor encaja y mayor partido se puede sacar a este color. Tanto en la decoración de las paredes y techos como en los muebles que conformen una habitación e incluso, por supuesto, cómo combinan las ventanas de madera en estos diseños.

Diseño nórdico: el blanco para aprovechar la luz

Un hogar nórdico, como se apuntó al principio, pide a gritos el blanco. Conseguir este estilo es sencillo, basta con seguir una serie de claves y ajustarlo a las características de la vivienda para tener este diseño y sacarle el máximo partido. Una de las claves es la funcionalidad; nada que no sea útil tiene cabida en este diseño, por lo que se busca que los muebles siempre tengan una gran utilidad y que sean prácticos además de encajar con la decoración.

No es un estilo recargado por lo que la línea recta será su mayor aliada junto al color blanco. Este será el predominante en las habitaciones junto a otros colores claros y nudeLos países nórdicos, de donde surge esta tendencia, tienen muy pocas horas de luz al día por lo que necesitan hogares que las atrapen, de aquí la importancia de la claridad en las estancias.

En este diseño las puertas, techos y paredes blancos son recurrentes, pero también las ventanas de madera blancas. Y es que la madera aporta mucho estilo a este concepto, ya que se trata de un material natural que combina a la perfección con el color blanco. De esta manera se consigue una uniformidad que transmite armonía y permite el juego y la combinación con el resto de mobiliario, que puede ir también en madera de colores que contrasten sin ser estridentes.

Estilo minimalista: ¿pureza y sencillez? El blanco es tu color

Otro estilo que realmente está impactando en las tendencias desde hace unos años es el minimalismo. Esta idea de «menos es más» triunfa allá donde va. Bien sea por su funcionalidad, ya que un espacio pequeño se aprovecha mucho más si no se llena de cosas innecesarias, o por la calma y paz que transmite ver un espacio ordenado y con solo lo necesario.

Las claves a seguir cuando se busca minimalismo para un hogar son muy claras: se deben escoger muebles sencillos, funcionales y que no tengan demasiadas florituras o decoraciones. Las líneas rectas y la geometría son fundamentales para crear espacios con una temática limpia y en los que se añadirán detalles decorativos con toques de color y naturales como plantas o cuadros. Otra clave del minimalismo es el espacio abierto y conectado. Si hay un jardín o una zona exterior no debe aislarse, lo mejor será unirla al resto de la casa mediante una cristalera en madera.

Por último y más importante de todo, el minimalismo busca la limpieza, la armonía y la sencillez, ¿qué mejor manera de representar estas tres ideas que con el color blanco? Bien sea formando parte de suelos, techos o paredes, el color blanco es crucial para el minimalismo. Igual pasa con las ventanas, estas no solo aportarán un punto muy importante de calidez sino que la madera, al ser un elemento natural, combinará perfectamente con el resto del mobiliario y el color blanco aportará uniformidad para tu hogar. Incluso se puede jugar con este color en las ventanas y pintar la pared de un tono nude o beige para que destaque aún más y aporte calidez al cuarto.

Diseño rústico: el blanco también tiene su espacio

Por último hay que sacar a relucir uno de los diseños más cálidos y acogedores que hay en las tendencias actuales y es el estilo rústico. Este propone una vuelta a los básicos, a la naturaleza pero, sobre todo, a la calidez de un hogar. Los que piensan que el diseño rústico no es para ellos porque no viven en una casa en las afueras o en el campo, están equivocados. Este estilo se adapta a la perfección a hogares urbanos en pisos y apartamentos. Incluso en lofts se puede optar por él y sorprenderse con el resultado.

Para conseguirlo, hay que tener en cuenta el uso de materiales esenciales y clásicos, algo que nunca pasa de moda. La madera, el lino o el esparto son materiales que han estado siempre ahí para facilitar la vida e incluirlos en la decoración, pues aportan naturalidad, calidez y una gran funcionalidad. Incluir toques naturales y rurales en los muebles y decoración es otra de las claves. Esto se puede conseguir también utilizando y reciclando muebles antiguos para otros fines.

Por otra parte, la importancia del color, como en todo, es crucial y es que las tonalidades han de buscar e imitar a la naturaleza. Las maderas naturales elegidas para los muebles pueden completarse con plantas, tonos claros y, por supuesto sin olvidar el blanco. Unas ventanas blancas unen dos de las claves de este estilo: materiales naturales – la madera entra en juego – y los colores claros – el blanco por excelencia -. Una de las combinaciones más bonitas y armónicas que se pueden conseguir es jugar con las ventanas de madera blanca en un salón. Pueden unirse el blanco de la ventana de madera con el de un sofá de este mismo tono y una mesa de madera natural y rústica. Un conjunto que triunfará y aportará un gran acabado.

Qué transmite el color blanco en una casa

Una vez vistos los estilos más propensos a emplear el blanco y la madera en el hogar hay que destacar el por qué de esta tendencia.

El blanco permite mucha libertad, y es que eligiendo elementos blancos en casa se puede conseguir destacar con colores claros o nude en el resto de la estancia. Por ejemplo, un salón con blanco en pared, techo y suelo, al que se añaden ventanas de madera blancas permite conseguir uniformidad absoluta con un toque de calidez; si además se añade un sofá en beige o marrón claro con cojines en tonos variados, por ejemplo en azules pastel o en tonos tierra, se estará dando una gran importancia sin tener que emplear colores chillones que hacen cansarse rápidamente de verlos.

¿Quién no busca calma y paz en su casa? Esto es lo que nos aporta el blanco, y verlo en las ventanas será un factor de armonía y conseguirá que se consiga mucha más tranquilidad en casa. Un momento de relajación es complejo si se eligen colores fuertes como rojos, o tonalidades potentes con colores vivos.

La importancia de las ventanas en tu hogar

Por otra parte, el diseño de interior está aumentando su papel y su área de trabajo cada vez más. Este diseño tiene en cuenta las estructuras de la casa, los techos y suelos y las puertas y ventanas.

Al respecto de este último hay que destacar que siempre se busca el diseño unido a la funcionalidad, ya que de esa manera se sacará el máximo partido a las ventanas elegidas. Por eso las ventanas de madera son perfectas: tienen una capacidad altísima de aislamiento térmico y acústico, no se oxidan y resisten al paso del tiempo de manera espectacular.

Gracias a su dureza, la madera puede soportar cristales más gruesos lo que permite aumentar su seguridad exponencialmente y con ello su durabilidad.

Por todo esto y por el estilo que aportan las ventanas de madera blancas son perfectas para cualquier hogar. Bien sea para aportar armonía y aislamiento al mismo tiempo o para aumentar la seguridad y tener un espacio acogedor. Estas ventanas son un aliado perfecto de decoración.