Ventanas de Madera Oscilobatientes

Las ventajas de las ventanas de madera oscilobatientes y por qué debes contar con ellas

Las ventanas oscilobatientes son aquellas que cuentan con dos posibilidades de eje de giro a la hora de la apertura: vertical – la apertura normal de la mayoría de las ventanas – y horizontal. Un sistema de apertura cómodo y seguro. Imaginemos que es posible este sistema de apertura y el material más bello para ventanas: et voilá, tenemos las ventanas de madera oscilobatientes.

En este sistema, este tipo de ventanas cuentan con una única manivela. Será a través de ella y de sus posiciones que podrás abrir la ventana o ventanas de una manera o de otra. Sencillez y funcionalidad en estado puro.

Ventanas de madera oscilobatientes: todo lo que hay que saber

Los que ya se han apuntado al sistema oscilobatiente, independientemente del material de la ventana, coinciden en las ventajas de este sistema:

1. Versatilidad.

2. Máximo aislamiento acústico y térmico, muy importante de cara a la eficiencia energética con la que tan comprometido se está ultimamente.

3. Hermetismo entre el marco y la hoja de la ventana, gracias al propio cierre.

4. Facilidad de limpieza del exterior de la ventana.

5. Capacidad de regulación del nivel de ventilación. Más o menos dependiendo de la apertura que escojamos.

Con relación a la última ventaja, existe en cuanto a la apertura de ventanas con este sistema, una tercera posibilidad de apertura: la apertura vertical pero limitada a unos cuantos milímetros. Es una posibilidad relacionada con ese sistema de ventilación.

Ventajas vs desventajas

A la hora de optar por las ventanas y por los sistemas de las mismas es cierto que hay que sopesar las decisiones. Una valoración en la que entran en juego no solo las ventajas, sino también las desventajas. ¿Cuáles son?

Las ventanas oscilobatientes, en este sentido y en el lado positivo, son más versátiles y capaces de adaptarse a todos los espacios. Un ejemplo de esta versatilidad es que, con este tipo de ventajas, no hay que tener en cuenta la distancia, por ejemplo, entre los muebles y las ventanas.

El aislamiento acústico y térmico es otra de las grandes ventajas, ya enumeradas arriba. En cifras esta ventaja se traduce, según los expertos, en una reducción de hasta el 30 % del CO2 emitido por la calefacción y los aires acondicionados. Una cifra nada despreciable que, además, ayuda a aumentar la eficiencia energética del hogar.

Una de las ventajas fundamentales de este tipo de ventanas es la seguridad. No solo la seguridad con respecto a las visitas indeseadas a nuestros hogares, sino con respecto a los niños. Este tipo de ventanas hacen que se puedan tener abiertas sin tener temor a que los niños se asomen y se produzca un accidente. La apertura hará que una caída sea imposible a pesar de que la ventana se encuentre abierta. Una ventaja muy a tener en cuenta, especialmente por quienes tienen niños pequeños en casa.

Los inconvenientes, por contra, tienen que ver con el precio y con el espacio. Como es normal, el precio de este tipo de ventanas es ligeramente superiora las que cuentan con sistemas más sencillos. No obstante, hay que tener en cuenta que esta inversión tiene un rápido retorno gracias al ahorro en la factura de energía. Un ahorro que tiene que ver de manera directa con esa eficiencia energética de la que ya hemos hablado.

Respecto del espacio, solo destacar que estas ventanas necesitan un marco ligeramente más grande que las normales. Un hecho que, aunque está entre las desventajas, no suele ser un problema a la hora de las acometidas y de la práctica.

La instalación de las ventanas oscilobatientes

Se trata de otro de los temas que centran las preocupaciones de quienes están sopesando qué ventanas poner en sus hogares: la instalación. Una preocupación que tiene que ver con la complejidad de la instalación, la cual genera un temor infundado, pues aunque es un poco más alta que en otro tipo de ventanas, no reviste imposibilidad alguna.

El secreto, la profesionalidad del instalador

La instalación de este tipo de ventanas es un poco más compleja que la de las ventanas correderas o de sistema convencional. No obstante, dejar dicha instalación en manos expertas será la mejor garantía de éxito en dicha acometida.

Es importante contar con una empresa experta en este tipo de ventanas y de material – la madera – a la hora de decidir. La experiencia en la instalación es la mejor garantía a la hora de contar con todas las ventajas de este tipo de ventanas en nuestros hogares.

El mecanismo de la falsa maniobra

De madera o de cualquier otro material, las ventanas oscilobatientes deben contar con el mecanismo de falsa maniobra. Uno de los mayores problemas que puede presentar una ventana con este sistema de apertura es el descuelgue de la hoja. El mecanismo de falsa maniobra está diseñado precisamentepara corregir este peligro y para evitarlo.

Ese descuelgue se puede producir cuando la mantea o manivela se mueve estando la ventana abierta. Un movimiento que provocaría irremediablemente el descuelgue del marco y de la hoja. Un hecho que solo puede producirse en las ventanas que no cuentan con este mecanismo.

La falsa maniobra sería el mecanismo que habría que desbloquear con el fin de ‘engañar’ a la propia ventana, haciéndola pensar que está cerrada. Una vez desbloqueado el mecanismo y girando la maneta a la posición horizontal se habría subsanado el problema. Un mecanismo sencillo pero de gran utilidad en lo que a seguridad se refiere.

Hoy en día este mecanismo suele venir incorporado de serie en las ventanas oscilobatientes, aunque en algunos modelos o materiales se trata de algo opcional. Sea como fuere, no se debe renunciar al mecanismo si se opta por las ventanas de madera oscilobatientes para el hogar.

La madera, el material más bello entre todos

Repasado el mecanismo de la apertura de la ventana, llega el turno de la madera: el material más bello, no cabe duda, del que hacer las ventanas. Un material ligado a determinados estilos decorativos y arquitectónicos, pero siempre a la elegancia y al buen gusto.

Históricamente la madera ha sido uno de los elementos más utilizados por el hombre para la construcción en general. Una utilización que responde a la gran capacidad aislante de este material y a su belleza.

La madera y el compromiso con el medio ambiente

Por si los dos motivos anteriores no fueran ya suficientes, la relación de la madera y la eficiencia energética es un motivo más que sumar. Una ventaja que además tiene que ver con el ahorro de energía y, por lo tanto, con esa eficiencia que tanto preocupa y que tanto se valora en estos días.

El avance para subsanar inconvenientes

A pesar de las ventajas, históricamente también la madera ha estado ligada a la fama de la necesidad de un gran mantenimiento y de la corrosión por la propia climatología. En este sentido, los avances han propiciado que estas preocupaciones tiendan a desaparecer cuando las maderas son tratadas para evitar ese deterioro y para aminorar las tareas de mantenimiento de las mismas.

En la actualidad, es conveniente saber que la relación de la madera con el desgaste, con el mantenimiento y con los precios desorbitados ha pasado a mejor vida. Ha pasado a ser parte de esos mitos o leyendas relacionados con las ventanas de madera en general y con las de madera oscilobatientes en particular.

Los tipos de maderas entre los que podrás elegir tu ventana

Una vez aquí, es el turno de los tipos de maderas entre los que se puede elegirMaderas blandas vs maderas duras. Una elección que, aunque sujeta a los gustos del cliente, es recomendable que pase por algún tipo de madera blanda por las ventajas con las que estas cuentan.

1. Maderas duras. Se trata de tipos de madera procedentes de los denominados árboles caducifolios. Maderas más caras que requieren de mantenimientos más complejos debido, precisamente, a esa resistencia con la que cuentan. El roble, el fresno, el nogal y el álamo son solo algunos ejemplos de este tipo de maderas.

2. Maderas blandas. Son las maderas propias de las especies de árboles de hoja perenne. Maderas menos resistentes que las anteriores pero más fáciles de trabajar y de mantener. Al ser más baratas son las más usadas en el mercado como el pino, el abeto o el ciprés. Maderas, no obstante, sumamente atractivas para las ventanas.

Los falsos mitos acerca de las ventanas que debes conocer

Como ya hemos mencionado más arriba, en torno a las ventanas en general y en torno a las de madera en particular existen una serie de falsos mitos que debes conocer. Mitos que, una vez despejados, demuestran la idoneidad de las ventanas de madera y de las oscilobatientes aún más. ¿Cuáles son esos mitos?

– La energía que escapa por las ventanas es mínima. Nada más lejos de la realidad. Contar con ventanas de calidad, que estén hechas de buenos materiales como la madera, es indispensable para un buen aislamiento. Aislamiento que incidirá en el ahorro de energía y en la eficiencia energética por extensión. En datos, es interesante saber que se calcula que un 25 % de la energía puede escapar por las ventanas si estas no son de calidad y están bien instaladas.

– Es lo mismo el cierre de corredera que el oscilobatiente. Se trata de otro de los falsos mitos porque esa afirmación no es cierta. Las infiltraciones van a ir en aumento dependiendo del tipo de cierre que se tenga; es decir, dependiendo de su diseño y de su funcionamiento. En este sentido, los sistemas de cierre oscilobatientes son más herméticos que los cierres en corredera. Las oscilobatientes son más impermeables a las inclemencias climatológicas por su propio diseño. Son más estancas y de ahí que su precio sea levemente superior al otro sistema.

– Lo más importante es el cristal y no el marco. Se trata de otro mito, porque tan importante es un elemento como el otro. La madera, en este sentido, será uno de los materiales más eficientes y de ahí su uso histórico y su ineludible relación con la máxima calidad.

Está claro que al hablar de aislamiento acústico será cierto el mayor protagonismo del cristal. Sin embargo, si se habla de la cuestión térmica, el marco cobra importancia. Es la zona por donde se pierde o se gana calor o frío. Será el marco el que determine en cualquier caso la permeabilidad al aire del conjunto de la ventana debido a la propia superficie que ocupa.

Una vez aquí y con toda la información sobre la mesa, están claros los motivos por los que las ventanas de madera han sabido remontar la pérdida de popularidad frente al aluminio o al PVC. Una remontada que, de hecho, sitúa a este tipo de ventanas oscilobatientes en lo más alto de la cima del mercado de las ventanas.

Una remontada y una popularidad que se demuestra en las elecciones de los particulares, pero también en los proyectos arquitectónicos y de interiores,así como por el importante papel de hoy en día en el mundo de la construcción.

Los avances en los acabados, en los sistemas de cierre, en la concienciación medioambiental la Ley de Eficiencia Energética han contribuido a este nuevo papel de las ventanas de madera. Al estar fabricadas con un material natural, renovable y respetuoso con el medio ambiente son los elementos, sin lugar a dudas, más idóneos para esa sostenibilidad tan en alza y tan necesaria hoy en día.

Si bien es verdad que el mantenimiento de este tipo de ventanas es lo que decanta en algunos casos la elección de otro material, cabe señalar la cantidad de modelos y maderas que requieren de un mantenimiento escaso o prácticamente nulo. De ahí las enormes garantías con las que cuentan las ventanas de este tipo.

Para quienes están pensando en unas ventanas bellas, seguras y eficientes, está claro que las ventanas de madera oscilobatientes son la mejor elección. Ventanas con acabados para la madera exterior que permiten un fácil mantenimiento posterior. Nunca antes fue tan sencillo poner los ojos en este tipo de ventanas.