Madera de palisandro

Madera de palisandro

La madera de palisandro, también conocida como palosanto, se obtiene de ciertas partes del tronco del género de la dalbergia. Está considerada como una de las más exquisitas y preciosas maderas y se utiliza para fabricar muebles, objetos, todo tipo de decoraciones e incluso instrumentos musicales.

Propiedades de la madera de palisandro

Dureza

Dentro de las maderas nobles, el palisandro encabeza la lista de las más duras, seguido de la madera de caoba, nogal, roble, cerezo y ébano. Tiene una densidad de unos 900 kilos por metro cúbico y una humedad del 12%.

Precisamente por su dureza y su alto contenido en aceites es una madera difícil de trabajar, que requiere de técnicas muy específicas. El palosanto presenta dificultades en la adhesión con colas y pegamentos y requiere de ebanistas muy hábiles para su correcto trabajo.

Resistente a plagas y humedades

Los muebles realizados con esta madera presentan unas cualidades excepcionales de resistencia, lo que facilita su conservación. Aunque requieren una serie de cuidados y acabados especiales, son muebles que no sufren demasiados ataques de parásitos, especialmente de la polilla de mar o de las termitas.

Además, el palisandro tiene una genial resistencia a la humedad y es muy difícil su putrefacción.

Propiedades acústicas

La madera de palisandro tiene unas propiedades excelentes para la música. Actúa como un espejo acústico que multiplica el volumen de sonido y mejora la sonoridad. Es por ello que marcas muy prestigiosas de instrumentos musicales la utilizan para hacer con palisandro instrumentos de cuerda (guitarras, violines, violonchelos…) y de viento madera (clarinete, oboe, etc.)

El palisandro hoy en día

Debido a que siempre ha sido una madera muy apreciada, el palisandro ha sido a lo largo de toda la historia una madera cara y en demanda. Con el crecimiento de la burguesía en algunos países hiperpoblados, la demanda ha crecido exponencialmente, lo que ha llevado a la sobrexplotación en algunos países hasta casi la extinción. Por este motivo, algunas de las especies, además de haber sido declaradas en peligro de extinción, están incluidas en la lista CITES de maderas que no se pueden exportar.

¿Cómo es la madera de palosanto?

El color y la beta dependerá de cada especie en concreto pero, por lo general, el palisandro es una madera con la veta muy visible y ancha, de grano recto y con poros de tamaño medio. Dependiendo del acabado, se puede conseguir una superficie muy lisa, pero a no ser que se utilicen materiales para tapar los poros, estos serán visibles.

Variantes del palisandro

Dalbergia Nigra

También conocida como palosanto brasileño. Su color puede variar del marrón chocolate oscuro a un castaño con matices morados con vetas más oscuras. El dibujo de la veta puede en ocasiones formar un patrón de grano único que en ocasiones se denomina tela de araña o paisaje. La albura (exterior del tronco) se diferencia del duramen (interior del tronco) muy fácilmente ya que tiene un color más amarillento/anaranjado. Cuando se trabaja, esta madera tiene un olor muy característico a rosas.

Este tipo de palisandro es el más difícil de encontrar y el más caro, ya que se trata de la madera con más nivel de protección medioambiental y su utilización se encuentra muy restringida en el apéndice I del CITES (el resto de palosantos se encuentran en el II). La fabricación de objetos nuevos depende de las cuotas, así como de maderas ya cortadas y en su mayoría son muebles antiguos y de segunda mano.

Dalbergia Sissoo

Originaria del norte de la India, Nepal y Pakistán, también crece en plantaciones. El color del duramen va desde un marrón dorado a un marrón rojizo oscuro, mientras que la albura es de un color rojizo pálido, diferenciándose estas entre sí muy claramente. A veces se incorpora la albura al producto terminado, más por cuestiones de costes que por estética.

Es una de las pocas especies de dalbergias que se puede encontrar en el mercado de proveedores certificados. El olor característico a rosas del palosanto en este caso es uno de los más sutiles que se encuentran.

Dalbergia Maritima

El duramen es púrpura rojizo o magenta intenso, a veces con rayas violáceas negras más oscuras. En general, el color de la madera tiende a oscurecerse con el tiempo hasta llegar hasta casi el negro.

En la actualidad el comercio internacional de esta especie se encuentra muy restringido debido al saqueo de parques nacionales y otras áreas protegidas en Madagascar. En la actualidad solo se encuentran disponibles pequeños restos de stock a un precio elevadísimo para tornear y tallar.

Dalbergia Melanoxylon

Es característica de las zonas de sabana seca de África central y del sur. Su apariencia es a menudo completamente negra, con una veta muy fina o imperceptible. En ocasiones hay variedades con un tono marrón muy oscuro, casi violáceo. La albura es de color amarillo muy pálido y muy delgada, por lo que se diferencia muy bien del duramen. Gracias a su dureza, esta madera es capaz de soportar bien los hilos e incrustaciones de metal, lo que la ha hecho muy apreciada para instrumentos de viento madera.

Debido a la morfología del árbol, que crece muy despacio, retorcido y no llega a ser muy grande, es una de las maderas más caras, especialmente cuando se trata de planchas más largas que vienen de árboles muy antiguos. No llega a estar considerado en peligro de extinción aunque está en alerta roja y puede entrar en la lista en los próximos años.

Dalbergia Restusa

También conocida como cocobolo. Existe en una multitud de colores desde el amarillo al naranja, el rojo o el marrón oscuro con vetas negras. Es otra de las especies cuyo color oscurece a medida que la madera envejece.

Es una de las variantes con más contenido en aceites y, en consecuencia, una de las más difíciles de trabajar ya que dificulta y además puede llegar a teñir otras maderas con el contacto, pero sin embargo es perfecta para tornear. Su olor especiado la hace fácilmente diferenciable de otra madera de palisandro y ha sido utilizado con frecuencia en perfumes femeninos.