Ventanas de Madera Rústicas

Las ventanas de madera rusticas: un elemento clave para la decoración

Las ventanas ocupan una parte imprescindible de cualquier hogar. Sea cual sea el estilo que se busca hay un tipo de ventana que es perfecta para él. Las ventanas de madera rusticas son un claro ejemplo. El estilo rústico no ha pasado de moda y combinado con las ventanas de un hogar puede ser un elemento de decoración definitivo.

Las funciones de las ventanas son muchas, desde el aislamiento térmico hasta la seguridad de una habitación. Además, es innegable que una casa con ventanas amplias permite la entrada de luz y crear un ambiente acogedor e idílico. Sin embargo, su valor va más allá de la propia función y se adentra en la decoración. Hoy en día uno de los estilos importantes es el rústico y las ventanas también se pueden adaptar a él.

La tendencia del estilo rústico: hogar acogedor y luminoso

Para empezar conviene sumergirse en los entramados del diseño de interiores y en las tendencias de los últimos años. Entre ellas siempre vemos que destacan el diseño minimalista o el noruego que se basa en las líneas sencillas y las maderas claras.

Este estilo permite aprovechar espacios pequeños o con poca luz y sacarles provecho. Y es por esto por lo que está tan demandado. Sin embargo, a la par de este estilo se sitúa el diseño rústico. Si bien es cierto que se le saca más partido en un hogar más amplio y luminoso, este estilo puede ser para todas las casas. ¿Qué lo hace tan especial?

Para responder a la pregunta hay que pararse a analizar esta manera de decorar el interior de un hogar, y en ocasiones el exterior. El diseño rústico tiene como principal elemento la madera, preferiblemente madera oscura, sin tratamiento y que sea lo más natural posible. Así como el pino, la haya o el fresno serán maderas escogidas para la decoración minimalista por su claridad, en el diseño rústico priman el roble oscuro, el nogal o el wengué africano. Todas ellas maderas de colores profundos, oscuros y penetrantes.

No solo importa la tonalidad, sino que un factor imprescindible será que la madera sea lo más natural posible. Es decir, que no haya recibido tratamientos muy agresivos, que no sea uniforme o incluso que pueda tener vetas o taras propias de su origen.

En el estilo rústico este tipo de madera se emplea en multitud de lugares de la casa. Puede ser en las puertas, en las ventanas – como veremos más adelante -, en los muebles e incluso en el techo. Dejar vigas a la vista, añadir pasamanos de madera a las escaleras y, por supuesto, elegir mesas con madera natural, bien sean de comedor o de café dará a la casa un toque rústico.

Pero si se busca un look para la casa completamente rústico habrá que apostar por las grandes opciones: el techo, con las vigas de madera al aire; la puerta, de madera natural con remaches de acero, y las ventanas, que completarán un ambiente acogedor que acerque al hogar la paz y armonía de la montaña.

Las ventanas como elemento de decoración rústico

Las ventanas forman parte imprescindible de la casa. De hecho ocupan un espacio tan importante que son un elemento por el cual se mide o se valora la calidad de una casa. Si una vivienda tiene ventanas grandes, bien distribuidas, con materiales resistentes y una alta seguridad, será un aliciente para la compra y se podrá subir su precio.

Por el contrario un piso con pocas ventanas, pequeñas y materiales baratos y poco eficientes resultará en una vivienda que nadie quiera adquirir y será imposible, o al menos llevará mucho más tiempo su venta.

Las ventanas de madera rusticas como elemento de decoración son una de las tendencias actuales que mejor encajan y que están más demandadas.

Para poder combinarlas hay que pararse a pensar en qué tipo de vivienda se van a instalar, puesto que no es lo mismo querer aportar un ambiente rústico a una vivienda de ciudad o querer conseguir el diseño rústico en una casa en el campo o en una zona más rural.

Un hogar rústico en la ciudad

En el primer caso, una vivienda en una ciudad con aspecto rústico se puede conseguir fácilmente. Solo hay que tener claras las bases del diseño para el interior y elegir maderas de calidad para las ventanas del exterior.

Las ventanas de madera son un gran avance ya que permiten aumentar las funcionalidades de las ventanas. Esto quiere decir que su constitución las hace más eficientes que otras hechas con diferentes materiales. No solo es cuestión de estilo, también de eficiencia. Las ventanas de madera son altamente aislantes, tanto térmica como acústicamente. Lo cual es sinónimo de tranquilidad, en especial en una ciudad. Se podrá ahorrar en calefacción y aire acondicionado ya que la casa estará mucho mejor resguardada de las inclemencias del tiempo, además, los ruidos de coches, gente… En definitiva los ruidos urbanos quedarán fuera y la casa se convertirá en un remanso de paz, casi como si se estuviese en el campo.

Los cristales que soportan este tipo de ventanas pueden ser más gruesos ya que se les puede añadir una goma de neopreno que haga que aguanten un grosor mayor, llegando a ser de hasta 30 milímetros. Esta idea no solo aportará mayor aislamiento por parte del cristal, sino que además tendrá unas ventanas más seguras y resistentes en casa.

No hay que olvidar destacar que una de las cualidades de la madera es que aguanta en perfecto estado durante mucho más tiempo las inclemencias climatológicas. La lluvia, nieve o el sol intenso no repercutirán en el estado de la madera como lo hacen sobre otros materiales que se usan en las ventanas.

La oxidación no será un problema y la durabilidad está asegurada. Incluso, podemos afirmar que la vida útil de estas ventanas va más allá del mero uso que le hagamos. Es un material 100 % reciclable por lo que una vez que se retiren, se pueden emplear en otro lugar o reciclarse para fabricar otro elemento, en definitiva se expande su utilidad en gran medida.

Las ventanas de madera aportarán más luz a la casa, porque, aunque puedan ser más gruesas que las creadas con otros materiales, la madera aporta luminosidad. Este material creará un ambiente más acogedor y armonioso a la casa, por dentro. Y por la parte exterior se verá una fachada con un encanto especial.

Elegir las ventanas de madera aporta funcionalidad, como hemos visto anteriormente, pero también son una opción perfecta para la decoración de un piso en la ciudad. Este se completa con la decoración interior de estilo rústico con combinación de maderas, plantas y elementos naturales, junto a colores claros.

Por último y como idea de decoración, las ventanas de madera, desde el interior, se pueden decorar añadiéndoles una planta junto a ellas, o un espacio de descanso con un sillón y una librería en madera, eligiendo los tonos que combinen con los de la ventana. Por fuera, la ventana puede estar acompañada de una enredadera que le dará un aspecto rústico perfecto.

Una casa de campo con estilo rústico

Para la segunda alternativa nos encontramos con una casa en el campo, que puede ser una vivienda vacacional si se sitúa más alejada de la ciudad; o una residencia habitual si está cerca de una ciudad, por ejemplo.

En este tipo de viviendas se puede ser mucho más creativo. En el caso de que sea una casa unifamiliar o un chalet individual se puede elegir la fachada, ventanas y hasta la puerta que se quiera para completar ese estilo rústico que se busca.

Una de las combinaciones más empleadas con el estilo rústico es la madera y la piedra. Esto permite que a la fachada tradicional de piedra se pueda incluir una gran ventana de madera. También se puede alternar un suelo de piedra en un recibidor o unas escaleras de este material que añadan un toque rural al hogar.

Los grandes ventanales de madera son otro rasgo imprescindible para conseguir el auténtico y completo estilo rústico en casa.

Una madera oscura puede aportar a un ventanal una gran majestuosidad que combina perfectamente en un gran salón con maderas más claras y tejidos naturales para el sofá, los cojines y, en definitiva la decoración en tela que se elija.

No hay que olvidarse en este punto de las cortinas, si bien, no conviene abusar de este elemento ya que hará que se pierda la importancia de la ventana de madera, son una forma divertida de aportar decoración. Para elegir unas cortinas perfectas habrá que pensar en que las protagonistas son las ventanas, con esto elegiremos una tela suave, en tonos ocre o nude que permita que la luz traspase por ellas pero reduciendo su intensidad y aportando intimidad, claro.

En el exterior de las casas rústicas en el campo se puede jugar con la naturaleza, un elemento que equilibra el estilo rústico y que le da la naturalidad que se pretende conseguir con esa madera sin trabajar. Las enredaderas que proponíamos anteriormente se pueden emplear aquí también, pero no solo se quedan ahí las opciones. En la parte delantera de la casa se puede crear un pequeño espacio con flores, rosales y arbustos variados para tener un entorno natural. Si hay jardín en la parte trasera, un porche de madera oscura con muebles de mimbre y tela blanca combinados con un gran espacio vegetal y floral será la opción clave para tener un jardín rústico. Dependiendo del espacio, como siempre, se puede alternar entre flores, arbustos y plantas con árboles frutales, y otros que nos sumerjan en un ambiente rural y natural.

En este espacio exterior, las ventanas jugarán un papel principal. Y es que desde el jardín, unas ventanas de madera rústica darán una visión completa y natural a la casa. Independientemente de la fachada que tenga la vivienda, estas ventanas de madera combinarán perfectamente.

Cómo elegir la madera dependiendo de la fachada de la casa

Para tener una casa con un estilo rústico habrá que fijarse de manera especial en la fachada para elegir en consecuencia la madera que se quiere poner en las ventanas. Como decíamos antes, una pared de piedra puede combinar a la perfección con una madera negra tipo wengué africano, pero no es recomendable elegir un cerezo o un roble intermedio porque no destacarán.

Si se trata de una fachada de colores uniformes claros: marrones, beiges o colores tierra, la mejor opción dependiendo de la tonalidad será el roble, el palisandro o el nogal americano. Tonos cercanos al marrón que varían en su intensidad y que combinan con fachadas de color nude o beige. Una característica del estilo rústico es precisamente la naturalidad, por ello escoger maderas y colores propios de la naturaleza será necesario para conseguir el diseño deseado.

Espacios conectados con ventanales de madera rústica

Por último, en una casa de campo rústica una de las mejores ventajas que se pueden obtener es la conexión entre espacios interiores y exteriores en la casa a través de grandes ventanales, e incluso de aperturas acristaladas en madera.

Uno de los ejemplos más acogedores es tener en la cocina un ventanal al jardín. A este se le puede colocar una apertura, es decir una puerta que nos permita mantener abierta esa conexión y poder disfrutar de la brisa de verano mientras se cocina. Otra opción sería colocarla en el salón y crear un espacio abierto entre el jardín y el interior de la casa que permita disfrutar del exterior y del interior al mismo tiempo.

En definitiva, crear espacios idílicos y acogedores basados en el estilo rústico.

Las ventanas de madera rústicas pueden aportar todo lo anterior: seguridad, aislamiento, un hogar acogedor y un estilo único. Por algo la tendencia rústica es una de las más deseadas porque su contacto con la naturaleza sin perder la modernidad y el estilo son inigualables y crean hogares absolutamente personalizados, propicios para la tranquilidad y la armonía.